
Recopila los datos del cliente y tuyos
Nombre completo o razón social, contacto (email y teléfono), dirección si aplica, y datos fiscales (RFC, CUIT, RUT, NIT) si la cotización va a derivar en factura. Consejo: mantén una plantilla con tus propios datos ya pre-llenos para no repetirlos cada vez.
Asigna un número y fecha únicos
Numera cada cotización secuencialmente (001, 002, 003...) para poder referenciarla después. Agrega la fecha de emisión y, crucialmente, la vigencia (ej. "Válido por 15 días"). Sin fecha límite, un cliente puede volver 3 meses después exigiendo el mismo precio — y el peso/dólar ya se movió.
Lista los conceptos con detalle
Describe cada producto o servicio con claridad, incluyendo cantidad, precio unitario y total por línea. Evita ambigüedades: "Servicios de diseño" es malo. "Diseño de 3 versiones de logotipo + manual de marca en PDF" es correcto. Cuanto más específico, menos lugar a discusiones después.
Calcula subtotales, descuentos e impuestos
Suma los conceptos para obtener el subtotal. Aplica descuentos globales (ej. -10%) o por línea si los ofreces. Agrega el impuesto correspondiente a tu país: IVA 16% (MX), IVA 21% (AR), IVA 19% (CL, CO), IGV 18% (PE), VAT 21% (ES), VAT 20% (UK).
Define condiciones de pago y entrega
Especifica cómo y cuándo se paga ("50% al firmar + 50% contra entrega", "transferencia", "30 días netos") y qué plazos de entrega manejas. Sin esto, el cliente puede interpretar lo que le convenga y tú terminas peleando por el cobro.
Agrega tu logo y datos de contacto
Un logo y diseño limpio comunican profesionalismo. Incluye tu email, teléfono y sitio web si aplica. Facilita que el cliente te responda rápido. Evita poner un logo con fondo negro sobre un diseño claro — genera ruido visual.
Exporta a PDF y envía
Siempre envía PDF, nunca Word ni Excel: se ve igual en cualquier dispositivo y el cliente no puede editarlo por error. Adjúntalo por email o envíalo por WhatsApp directo al decisor. Un PDF con tu logo se abre en segundos y transmite seriedad.

Errores comunes al cotizar
- No poner vigencia — cliente vuelve a los 6 meses exigiendo el precio viejo.
- Descripciones vagas — abren la puerta a que el cliente pida más de lo acordado.
- No desglosar mano de obra y materiales — el cliente no entiende qué está pagando y regatea.
- Sin condiciones de pago — terminas haciendo el trabajo y esperando 90 días para cobrar.
- Enviar en Excel — el cliente lo edita y después "recuerda" otro monto.